Moishe Postone, ocho Clases y su interpretación de El Capital

Entre el 2009 y el 2010 Moishe Postone registró ocho clases en las que recorría diversos textos de Marx en dirección a sostener su propia interpretación de las categorías marxianas, en particular de El Capital.

Agrego subtítulos en castellano. A medida que vaya traduciendo los otros los iré subiendo.


Primera clase: los Manuscritos Económicos y Filosóficos y el comienzo de las Tesis sobre Feuerbach.


Segunda clase: finaliza las Tesis sobre Feuerbach, sigue con el Manifiesto Comunista y finaliza con la primera parte de los Grundrisse.


Tarcera clase: finaliza con la selección de los Grundrisse, comienza con El Capital Capítulo 1.

Demografía y alienación

Demografía. Representación alienada de la alienación con respecto a nuestro devenir especie.

Porque aún no somos especie. Y porque nuestro devenir a ella se nos presenta bajo forma alienada, como obedeciendo a leyes naturales. Representación, ella misma alienada, en la que estamos puestos como sujetos que se conocen solo y en la exclusiva medida en que son objeto para sí mismos.

Y aún se nos presenta. Y en el cómo de su estar puesta, como objetividad, alcanza no obstante a revelarnos pistas evanescentes de nuestro porvenir. Como no podría ser de otro modo lo hace como su otro, la sentencia de nuestra cancelación y el regreso a lo que había sido antes del antes, antes del tiempo mismo: un universo en el que no estamos de ninguna manera, un universo que no conoce la libertad. Justo -y esto, como veremos, no es casualidad- al mismo tiempo que empezábamos a estar presentes en nuestra propia obra.

Toda población no sabe más que de leyes. La población humana ha demostrado la extraordinaria originalidad de guiarse a sí misma al sobrepasar una y otra vez las leyes naturales que regulan la población de los helechos, solo para quedar sujeta -porque todavía no es especie- a leyes de su propia creación. A las naturales restricciones exteriores opuso la expansión transformativa de su exterior, por medio del trabajo, y de esta manera hizo espacio para su propia expansión. Lo que, visto detenidamente, equivale a decir que la población humana -como totalidad- continuó comportándose como un helecho, solo que como un helecho aparentemente dotado de astucia y de razón.

¿Cómo interpretar, entonces, el hecho de que la renovada expansión del exterior, aún en curso, empieza a estar acompañada, de manera cada vez más frecuente, por una reducción de la población humana? ¿Qué nos dice esto de nuestra sujeción a leyes? Y, lo más importante, ¿qué partida decisiva puede que nos estemos jugando, en un momento en que recién empezamos a abrir los ojos y encontramos entre nuestra manos unas cartas cuyo significado y propósito se nos escapan?

Continuar leyendo «Demografía y alienación»

Conquistar la Tierra (IV)

Un suelo comunista

Para 1867 los trabajadores no habrían podido reconquistar la tierra si no hubiera sido por vía revolucionaria. Si así lo hubieran querido. Es posible que para entonces las enclosures empezaran a quedar relegadas al recuerdo y los trabajadores ingleses se propusieran más bien mejorar sus condiciones de vida en el nuevo contexto urbano e industrial. Hasta 1894 los salarios nominales continuaron su ascenso y los precios siguieron bajando, por lo que el salario real volvió a incrementarse un 87%[1]. Los precios de la tierra descendieron de 93 a 43 libras por hectárea[2], poniéndose así más al alcance de los trabajadores, pero igual muy lejos de sus posibilidades reales de ahorro, tan lejos como de sus capacidades subjetivas. Para ese entonces si las cosas iban mal, o las ansias de progresar se intensificaban, siempre quedaba la emigración. En 1901 Australia tiene 3,8 millones de habitantes, de los cuales medio millón son nacidos en el Reino Unido.[3]

Cien años después la situación había cambiado radicalmente.

Continuar leyendo «Conquistar la Tierra (IV)»

Conquistar la Tierra (III)

¿Por qué la antítesis entre ciudad y campo no aparece como antitética?

La crítica a la antítesis entre la ciudad y el campo ha recibido renovada atención por destacados pensadores marxistas y anarquistas desde al menos fines de los ’60 del siglo pasado. Sin embargo, las corrientes de la izquierda militante, las organizaciones políticas, no han avanzado un solo milímetro en extraer las conclusiones adecuadas, relativas a la praxis, que se desprenden de esos hallazgos. La matriz en la que desenvuelven sus teorizaciones las vuelve incapaces para ello. Completamente incapaces.

Continuar leyendo «Conquistar la Tierra (III)»

Conquistar la Tierra (II)

Progresos en el tratamiento consciente y racional del suelo

En la primera parte arribamos a una conclusión: la capacidad de un tratamiento consciente y racional del suelo, y su existencia a disposición de los individuos sociales, son las premisas para la abolición de la antítesis entre campo y ciudad.  ¿Cuánto se ha avanzado en el último siglo y medio al respecto? ¿Contamos hoy día con conocimientos y condiciones espirituales que nos permitan, al mismo tiempo, ensayar un tratamiento consciente y racional del suelo y evitar el modo de vida aislado y vegetativo de la ruralidad del siglo XIX?

Lo anterior implica que la cuestión de las capacidades subjetivas debiera ser abordada críticamente. No pretendo aquí explorar el amplísimo espectro de dimensiones que posee la producción de subjetividades. El marxismo tradicional concibe una, y solo una, condición: la lucha de clases. En Comunismo Now y en este blog me he propuesto desarrollar una crítica a esta concepción. Partiendo de esta crítica y de las condiciones actualmente vigentes de producción de subjetividad me propongo desplegar un argumento diferente que me permita, finalmente, centrarme en las condiciones de producción de subjetividades que apunten a la emancipación de las relaciones sociales capitalistas.

Continuar leyendo «Conquistar la Tierra (II)»